Los orígenes jarrycos de la 'Patafísica
Michel Arrivé

 

 

 

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Estrictamente hablando, la `patafísica no tiene historia. Basta, para convencerse, recordar lo que decía su Difunta Magnificencia el Vice-Curador-Fundador del Colegio de 'Patafísica durante la inauguración solemne del Instituto de Altos Estudios Patafísicos de Buenos Aires:

"¿Es deseable que la `patafísica esté en Buenos Aires? Estaba ya en todas partes antes que nosotros y pasa de todo el mundo. Pasa incluso de estar. Pues ni siquiera necesita estar para ser.1"

Imposible ser más claro: no-creada, la `patafísica no tuvo comienzo y no tendrá fin. El proyecto mismo de escribir su historia parece carente de fundamentos.

¿Por qué entonces esta nota de aspecto histórico? Toma en cuenta un detalle del mensaje de su Difunta Magnificencia: está fechado. Precisamente del 14 de clinamen LXXXIV. Esta fecha de la era `patafísica corresponde al 5 de abril de 1957. Salvo durante el periodo de ocultación del Colegio (que acaba de terminar y que, gracias a Faustroll, no interrumpió sus actividades), ese calendario se utilizó para fechar todos los acontecimientos. Ahora bien, la era `patafísica tiene, como todas las que compiten con ella, un origen: "la natividad de Alfred Jarry", situada en el calendario patafísico el primero de Absoluto del año I, es decir, en el calendario vulgar, el 8 de septiembre de 1873. En esa fecha, en la ciudad de Laval capital de la Mayenne, nació de Anselmo Jarry y de su esposa Carolina Quernest el pequeño Alfred-Henry Jarry.

Es notorio: la autoridad `patafísica más legítima confiere una función determinante… mejor aún, la función determinante, la que marca el comienzo del Tiempo -en este accidente de la historia: el nacimiento de un niño destinado a convertirse en escritor. Un escritor, como es sabido, sin ningún éxito durante su corta vida (murió a los 34 años). Excepto Ubu Rey -cuya representación, en diciembre de 1896, conoció un efímero éxito por escándalo- ninguno de sus numerosos libros le valió mas que la curiosidad y, en ocasiones, la estima de los medios literarios parisinos. El reconocimiento iba a ser póstumo: en 1972 -99 años después de su nacimiento- se publicó, en la Pléiade, el primero de los tres tomos de sus Obras Completas.

¿Cuál es pues el papel de Alfred Jarry en la génesis de la `patafísica? Por complejo y ambiguo, merece ser desbrozado cuidadosamente.

Empiezo por aclarar un error cometido con frecuencia: Jarry no es el fundador del Colegio de `Patafísica. Como acabamos de ver, al leer el texto de Su Difunta Magnificencia el doctor Louis-Irinée Sandomir que El lo fundó el 22 Palotin 1 Ep (vulg. El 11 de mayo de 1948), con motivo del cincuentenario de la publicación parcial, en Mercure de France de los Gestos y opiniones del doctor Faustroll, patafísico. Los estatutos fueron firmados por Su Magnificencia el 1 Décervelage 76 (29 de diciembre de 1949) y consignados por Mélanie Le Plumet, Jean-Hugues Saimont y Oktav Votka. Raymond Queneau, Boris Vian, François Caradec, Noël Arnaud, a quienes a menudo se toma por fundadores del Colegio, fueron admitidos después.

¿Si Jarry no creó ni a la `patafísica ni a su colegio, fue al menos el primero en referirse a la `patafísica? Los hechos no son simples. Comencemos por el texto más explícito: aquel que, al principio del Libro Dos de los Gestos y opiniones del doctor Faustroll, Patafísico, formula la "Definición" de la Patafísica tal y como aparece en el libro, "por (Faustroll) manuscrito", titulado Elementos de patafísica:

"Un epifenómeno es lo que se sobreañade a un fenómeno, la patafísica, pues, cuya etimología debe escribirse épi (metà tà phusikà) y la ortografía real 'patafísica, precedida de un (sic) apóstrofe, para evitar un fácil juego de palabras, es la ciencia de lo que se sobreañade a la metafísica, ya sea dentro o fuera de ésta, extendiéndose más allá de la metafísica tan lejos como ésta se extiende más allá de la física(…)

DEFINICIÓN: La patafísica es la ciencia de las soluciones imaginarias que, confiere, simbólicamente, a los lineamientos las propiedades de los objetos descritos por su virtualidad" (Pléiade, t.I,P.668-669).

Esta definición ha sido muy glosada y lo sigue siendo. Me conformaré aquí con darle plena coherencia. Las "soluciones imaginarias" no son en nada arbitrarias: los objetos que la 'Patafísica toma a su cargo son producidos "virtualmente" por los "lineamientos" de lo real, pero las propiedades de esos objetos son, más adelante, atribuidas a los lineamientos. Se entiende así como Gilles Deleuze pudo ver en Jarry (saltándose un poco a Faustroll) a "un precursor desconocido de Heiddeger":

"Se puede considerar la obra de Heiddeger como un desarrollo de la patafísica conforme a los principios de Sophrotatos el Armenio y de su primer discípulo, Alfred Jarry". (Critique et clinique, p.114).

En ese texto del doctor Faustroll, tenemos el estado más acabado de la 'Patafísica en la obra de Jarry. Después de Faustroll no hará ya sino algunas apariciones breves, en forma vulgarizada. Así, en 1901, Jarry se refiere al almanaque del padre Ubu : "simplemente su seguridad para disertar de omni re scibili, a veces con competencia, y con gusto de manera absurda, pero cuando éste era el caso lo hacía siguiendo una lógica tan irrefutable como la del loco o la del viejo chocho". (Pl., t. I, p. 1211).

Pero este retorno de la 'Patafísica al padre Ubu es revelador. La 'Pataphysique tiene en la obra de Jarry una larga historia y, al mismo tiempo, antes de Jarry, una prehistoria. Conviene ahora regresar en el tiempo.

1897. Jarry publica una de sus novelas más hermosas, Les jours et les nuits d'un déserteur. Un capítulo del libro se llama "Patafísica". Anticipándose a la definición del doctor, a Sengle, el protagonista de la novela, se le ocurre "por su influencia experimentada sobre el hábito de los pequeños objetos, inducir la obediencia probable del mundo" (Pl., t. I, p. 793). De ahí la puesta en escena de ese universo soñado que hace del mundo "un inmenso barco con Sengle frente al timón".

1895. En el "acto heráldico" de César-Antechrist se establece el "axioma de los contrarios idénticos, el patafísico, enano cimero del gigante, más allá de la metafísica; es(…) el Anticristo y también Dios, caballo del espíritu, Menos-en-Más, Menos-que-es-Más, cinemática del cero que se queda en los ojos, poliédrico infinito" (Pl.,t.I, p.290).
1894. En el "Linteau" de los Minutes de sable mémorial, único libro de poemas que publicó, Jarry establece una fascinante teoría del texto poético: "simplicidad condensada, diamante del carbón, obra única hecha de todas las obras posibles ofrecidas a todos los ojos que rodean al faro argus de la periferia de nuestro cráneo esférico" (Pl.,t.I, p.172). Llamada por un asterisco sobre la palabra simplicidad, una nota precisa:

"La simplicidad no necesita ser simple sino un complejo apretado y sintetizado (cf. Pataph.)". La alusión se aclara oscuramente por el anuncio de una obra en preparación de los Elements de pataphysique: aquellos que, no cabe duda, tomarán forma cuatro años más tarde en los Gestes et opinions. Cuando se vuelve al pasado se acaba entrando en la prehistoria, quiero decir, la historia prejarryca. Hay que decirlo: la palabra patafísica existía ya en la producción colegial del Liceo de Rennes durante -y sin duda antes también- los años en que Jarry estudió en él (de 1888 a 1891). No me refiero al "drama" en que se convertiría Ubu Roi. Ahora se sabe que ese texto, salvo algunos detalles -en particular el nombre de los personajes, incluido el de Ubu y por lo tanto el de la obra- se terminó, al menos en parte, con el título Les polonais, desde…1885, por Charles Morin que, cuatro años mayor que Jarry, nunca fue su condiscípulo. Pero la palabra patafísica no aparece nunca en él. Está presente en cambio en otras producciones de origen análogo. Así en La chasse aux polyèdres, el P.H. -abreviación de "Padre Hébert", prefiguración del Padre Ubu y caricatura grotesca del profesor de física de los estudiantes de Rennes- proclama que cualquiera que haya practicado la patafísica sabe razonar de ésta manera"2. Ahora bien, La chasse aux polyèdres -obra colegial bastante torpe- no le debe nada a Jarry: su autor es Henri Morin, hermano de Charles, contemporáneo exacto y compañero de Jarry. La patafísica aparece en otro texto perteneciente al folklor colegial: Ubu intime, alias Les polyèdres, alias, Ubu cocu: el pobre Achras, al recibir la visita de un desconocido, lee la tarjeta que éste le da:

"Señor Ubu, antiguo rey de Polonia y de Aragón, doctor en Patafísica…eso no lo entendí. ¿Qué es la patafísica?"

Y Ubu responde majestuosamente déceptif:

"La patafísica es una ciencia que hemos inventado y cuya necesidad se sentía " (Ubu intime, p.119-120).

Así pues, si se busca un origen a la patafísica se encontrará incontestablemente en Faustroll bajo su forma más explícita. Pero hay que ir más lejos. La patafísica tiene raíces en las elucubraciones colegiales de los estudiantes de liceo en Rennes y se habría perdido irremediablemente en los rumores de un patio de recreo a mediados de julio si uno de esos estudiantes, Alfred Jarry, no hubiera la hubiera conservado otorgándole un estatuto definitivo : "La Patafísica es la ciencia" (frase final de Faustroll, Pl., t.I, p.734).

Articulo tomado de Magazine littéraire n° 388, junio 2000. www.magazine-litteraire.com


1 Opus pataphysicum, Testament de su Difunta Magnificencia el Doctor L.I. Sandomir, mientras vivía Vice-Curador-Fundador del Colegio de `Patafísica, LXXXVI, Colegio de `Patafísica, p. 151.
2 In Ubu intime, obra en un acto y diversos textos inéditos alrededor de Ubu presentados y anotados por Henri Brodillon, p. 53.